Las Almohadillas de los Perros

almohadillasPongámonos en lugar de nuestros perros, cuando nos ponemos en pie apoyamos toda la planta, y nos es más difícil andar sólo de puntillas, es decirsolo con los dedos. Esto es precisamente lo que hacen los perros. Para desplazarse apoyan únicamente los dedos, por eso se dice que son digitígrados, en contraposición a otros animales como los osos o nosotros mismos que somos plantígrados porque apoyamos toda la planta. Para mejorar el apoyo, los perros tienen en la parte inferior de los dedos unas estructuras prominentes: las almohadillas palmares en las manos y las plantares en los pies. Constituyen los elementos de apoyo ya que los dedos por sí solos serían demasiado débiles para apoyarse y mantener el peso, pudiendo fracturarse. Aunque estamos acostumbrados a denominar a las extremidades de nuestras mascotas como “patas”, en realidad tienen manos y pies, como nosotros, aunque su estructura y funciones sean diferentes.

¿Alguna vez te habías preguntado la relación que hay entre la mano de un perro y la tuya? Podrás ver que su estructura es prácticamente la misma, aunque la forma y las funciones sean muy diferentes.

pata-pie

Las almohadillas están compuestas por una gruesa capa de queratina (el material que forma nuestras uñas y también los callos y las durezas que en ocasiones se hacen en los pies).Si las presionamos se notan mullidas. Eso es porque en su interior están compuestas de un tejido elástico y de gran cantidad de grasa, lo que les permite absorber el impacto en la marcha y sobre todo en los saltos. Además, debido a esta capa de grasa, también sirven de aislante de las temperaturas extremas. De este modo, los animales pueden caminar sobre la nieve o sobre la ardiente arena de la playa.Actúan como un verdadero amortiguador de las pisadas del animal.Conforme avanza la edad del perro, el tejido de las almohadillas se va reemplazando por tejido fribroso, menos elástico.Estas estructuras están desprovistas de pelo pero poseen numerosos conductos de glándulas sudoríparas que excretan una sustancia que mejora la tracción durante la carrera y tiene un papel en el marcaje del territorio. Estas glándulas aumentan su actividad en los perros cuando se encuentran excitados por alguna razón.Están bastante vascularizadas y también poseen numerosas terminaciones nerviosas que confieren una excelente sensibilidad a los perros. Por esta razón, cualquier herida o lesión en esta zona causa un intenso dolor.

En simples palabras, las almohadillas son las suelas de los zapatos de nuestros perros y gatos y están en constante contacto y roce con el suelo, soportan el frío suelo en invierno y el ardiente asfalto en verano, pisan piedras, se clavan espigas, escarban y corren. Los perros y gatos, a diario caminan sobre superficies ásperas, espinosas y calientes, razones por lo cual han sido dotados de una almohadillas plantares en sus patas, las cuales son gruesas y ásperas, permitiéndoles soportar condiciones de terreno difíciles y además funcionan como amortiguadores en los saltos, distribuyendo uniformemente el peso del cuerpo sobre cada almohadilla de los dedos.

Los perros tienen 5 almohadillas en cada pie. Su textura es lisa y suave (puedes comprobarlo en cachorros) y se va volviendo más áspera con la edad, debido al desgaste y la seqalmo jovenesuedad. Las cuatro almohadillas delanteras pertenecen a cada dedo y tienen un espacio entre ellas, ocupado con pelo que lo protege.

Son una zona muy sensible, muchos perros tienen cosquillas si se les toca suavemente. Y por gruesas y resistentes que sean, pueden sufrir cortaduras, desgarres y dolorosas quemaduras.  Las almohadillas están compuestas por numerosas terminaciones nerviosas, lo que las hace muy sensibles cuando se presenta una lesión. Dada su gran sensibilidad, no todos los perros y gatos toleran que se las toquen con facilidad. En verano, el asfalto caliente y las alcantarillas (metal ardiendo) pueden herir los pies de nuestros perros, así que hay que tener cuidado de por dónde le sacamos a pasear.

REVISALAS CONSTANTEMENTE

Lo ideal es que cada día revisemos de forma general el pelo y las patas de nuestro perro (por ejemplo cuando le acariciamos mientras vemos la tele), sobre todo el día que hemos ido al campo o ha estado jugando en la hierba.

Debemos estar atentos a:

  • Presencia de parásitos como las garrapatas, sobre todo entre los dedos.
  • Presencia de heridas o bultitos, entre los dedos y alrededor de las almohadillas. Pueden indicar que se le ha clavado algún objeto como una espiga.
  • Grietas o sequedad en las almohadillas.
  • Humedad. Si habéis estado jugando en el río o con agua, asegúrate de secar bien entre los dedos y las almohadillas.
  • Calor. Más que revisar las patas después, lo mejor es ser previsor y no sacar al perro a las horas de más calor en verano (si no puedes evitarlo planea una ruta por la sombra).
  • Con las garrapatas, lo mejor es quitárselas lo antes posible.

Las espigas son más complicadas. En caso de ver alguna herida o bultito lo mejor es que acudas la veterinario para que se lo extraiga antes de que la espiga “migre” y vayaespinas profundizando cada vez más en la pata de nuestro peludo, pudiendo provocar verdaderos problemas e infecciones graves. Si ves que tiene una espiga muy externa que puedes agarrar bien con unas pinzas, puedes quitársela tú mismo, asegurándote de que ha salido completamente.

almo adultasLa sequedad en las almohadillas la detectaremos porque notaremos la zona áspera en lugar de suave y lisa. Es un problema habitual en perros a medida que se hacen mayores. Podemos ponerle un poco de crema de manos hidratante (de humanos), para preservar las almohadillas en perfecto estado o cuando vemos que comienzan a resecarse (sobre todo en verano). Vigila que tu perro no se lo chupe o no hará efecto.

Las grietas en las almohadillas son un problema un poco más grave, ya que pueden abrirse y provocar heridas. En ese caso lo mejor es acudir al veterinario. Venden cremas especiales para las almohadillas agrietadas y suelen mejorar mucho el problema. Vigila que tu perro no se chupe la crema o no hará efecto.

El calor veraniego es un gran enemigo de las almohadillas del perro. Es mejor evitar sacarlo cuando aprieta más el calor, pero si no nos queda más remedio lo mejor será planear una ruta por la sombra y evitar que pise las alcantarillas. Si tras un paseo vemos que se lame mucho las patas es posible que se haya quemado las almohadillas (aunque no sea grave). Para aliviarle podemos refrescarle las patas con un trapo húmedo y luego ponerle un poco de crema hidratante (y que no la vaya a lamer).

 

Fuente: http://www.divertidog.es; http://dr.robert.cr; facebook: masters-bulls.

 

nogah
23.05.2015 | en Temas | por admin | 0 Comentarios | etiquetado con